No siempre todo sale bien, el día que quise hacer acelgas con un toque especial, monté todo el chiringuito en la cocina, osea, la camara con el trípode, platos y recipientes apropiados, etc, y después de hacer la comida, aquellas acelgas no había quién se las comiese, el error, demasiado eneldo, muchísimo eneldo, sólo sabían a eneldo, la salsa me salió buena pero ni aún bañando o incluso ahogando las acelgas en salsa lograba ocultar el sabor del eneldo... acabaron en la basura.
La idea era realizar acelgas con langostinos, cebollino, eneldo y salsa de marisco, cocí las espinacas, hice la salsa y zas, la fastidié con las especias, el cebollino aún iba bien, pero el puñao de eneldo sobraba.
La foto de lo que pudo ser y no fué...